¿Qué es un agujero negro?

 

Me solicitan que explique de la forma más sencilla qué es un agujero negro. No es fácil ya que existen diferentes teorías que enfrentan a los científicos en interesantes polémicas.

En mi próximo libro Los gatos sueñan con física cuántica y los perros con universos paralelos, realizo este símil para explicar lo que es un agujero negro: Imaginemos una bola de papel de plata con un imán en su interior atrayendo a limaduras de hierro que están esparcidas en su entorno. Evidentemente en este ejemplo atraeríamos a las limaduras pero no las engulliríamos. Si depositamos la bola sobre una sábana, que hace el papel del espacio en nuestro universo, y mantenemos ésta sujeta por sus cuatro esquinas mientras esparcimos por la sábana limaduras de hierro, vemos que poco a poco las va atrayendo la bola imantada, adquiriendo cada vez más peso, hasta el punto que curvará la sabana en su entorno, como realiza un agujero negro con el espacio curvándolo a su alrededor y atrayendo a todo lo que le rodea. Si el peso de la bola es muy grande, a causa de limaduras que atrae, acabará rompiendo la sabana y desapareciendo en “otro universo”.

Sirva este símil para entender que un agujero negro es una zona del espacio donde se ha creado un lugar singular, un sitio donde las leyes de la física y la cosmología no responden a lo que entendemos por espacio, gravedad y tiempo normal, un lugar de distorsiones gigantescas. Incluso podemos estar en la entrada de otro universo. La realidad es que nada escapa de un agujero negro, ni la luz; sólo algunas partículas o antipartículas según Hawkins.

Algunas teorías afirman que un agujero negro nace como consecuencia del agotamiento de una estrella masiva que se encoje hasta formar este punto de singularidad que engulle todo lo que le rodea y curva el espacio. Algunos agujero negros tienen miles de millones de masas solares. Si el universo en que vivimos es un universo burbuja, un agujero negro puede perforarlo y convertirse un acceso a otros universos “próximos”.

La realidad es que más se sabe sobre sus efectos que sobre lo que son concretamente, y parece, que todas las galaxias tienen en su centro un agujero negro ocasionado por colisiones de estrellas que han creado un campo de gravedad inmenso en su entorno.

Un agujero negro es una región vacía del espacio-tiempo que se extiende hasta la frontera de no retorno, el horizonte de suceso, desde donde nada puede escapar a sus garras gravitatorias. En su interior el tiempo y espacio no existen, no hay temperatura, son sumideros de entropía. Según las últimas teorías cuánticas sólo sobrevive la información.

EL AGUJERO NEGRO DE LA VÍA LÁCTEA

En ocasiones he hablado de los peligros de la actividad solar, de una posible explosión de una estrella próxima a nosotros, pero la alarma nos vino el pasado mes de junio del centro de nuestra galaxia.

En el centro de nuestra galaxia existe una agujero negro que, hasta ahora, lo dábamos por tranquilo y poco peligroso. El pasado 13 de junio lanzó un terrible fogonazo, un episodio de energía expulsada que pudo tener efectos sobre todas las estrellas próximas y los planetas que posiblemente las orbitan. Afortunadamente nosotros estamos a 25.000 años luz, pero no estamos exentos de la energía que libera convertida en partículas atómicas y subatómicas y radiación electromagnética.

El agujero negro del centro de nuestra galaxia es una singularidad que engulle todo lo que está próximo. No es de los agujeros negros más grandes pero tiene cuatro millones de masa solar.

El peligro es que desconocemos cuales sus fases de actividad, y todo hace sospechar, que esa actividad depende de lo que engulle. En la actualidad existe una nube de gas que tiene triple masa que la Tierra y está apunto de ser engullida. Esto ocurrirá a mediados de 2013, y no se sabe exactamente si este acontecimiento originará nuevos fogonazos del agujero negro.

Las estrellas alimentan los agujeros negros y esto produce transformaciones en las galaxias. La intensa radiación X y ultravioleta emitida por la materia que cae hacia un agujero negro puede generar vientos de gas caliente que barran regiones de formación estelar.

El agujero negro del centro de nuestra galaxia es pequeño comparado con otros agujeros negros. Tampoco parece muy activo, pero puede tener ciclos que son insignificantes ante la brevedad de nuestra civilización. Parece que tuvo un episodio de trabajo y actividad, alrededor de hace unos 100.000 años. Pero, en cualquier caso, fue un efecto de bajo impacto, especialmente por la distancia que nos separa de él. Es indudable que otros sistemas cercanos pudieron ser barridos por la radiación interestelar (fotones y partículas de muy alta energía) que dañarían las moléculas que forman los posibles organismos. De cualquier modo parece que a 25.000 años luz nos encontramos a salvo.
 

Jorge Blaschke.
www.jorgeblaschke.com