¿Qué es plenitud?

La plenitud es una opción a nuestro alcance y no algo que tal vez ocurrirá algún día. A menudo pensamos que la plenitud es un estado que acabaremos por alcanzar: cuando hayamos cumplido un gran sueño, cuando hayamos llegado al punto máximo, o cuando nos hayamos jubilado. Sin embargo, podemos sentirnos plenos hoy, volver a llenarnos mañana (quizás de una forma diferente) y al otro y así sucesivamente. Es posible para todo el mundo tener una vida plena hoy, justo donde te encuentras ahora.

Una vida plena es una vida llena de significado, propósito y satisfacción. Para elegir de verdad y seguir eligiendo un camino de plenitud necesitas muchísimo coraje y compromiso.

Es importante clarificar tus valores, con ello aprendes más acerca de lo que te motiva, descubres lo que es verdaderamente esencial en tu vida. Honrar tus valores (aunque a veces resulte duro) genera plenitud. Es fundamental que seas íntegro y coherente con tus valores.

El mundo actual a menudo nos mantiene dentro de una caja. Nuestra sociedad está llena de exigencias del tipo “deberías”, “no deberías”, de “tendrías” y “no tendrías”, “esto está bien”, “esto está mal”. Hemos aprendido a seguir los pensamientos de nuestras mentes y las de los demás en vez de guiarnos por los deseos de nuestros corazones. El ser humano es por esencia completo, lleno de inteligencia, creatividad y amor. Por lo tanto, no debemos entrenarnos para mejorar nuestra falsa identidad, para que seamos como nosotros u otras personas pensamos que deberíamos ser. Debemos esforzarnos para identificar quienes somos en realidad.

Optar por vivir nuestra vida en función de nuestros valores no es lo que la sociedad nos ha enseñado a hacer. No es un camino fácil. A menudo toleramos, transigimos, tiramos la toalla o buscamos cosas que llenen nuestras vidas, cosas materiales (un trabajo mejor remunerado, una segunda vivienda, un negocio que vaya bien,…) o cosas menos tangibles (un matrimonio estupendo, un ascenso laboral,…) No es tan fácil encontrar el camino por el que progresar hacia la plenitud, ni permanecer en él una vez que lo hemos elegido. Y es que optar por una vida plena es un cambio radical.

La plenitud no es algo que puedes obtener o poseer. Es algo que vives, es ocuparte en las cosas que verdaderamente te importan, estar viviendo, pensando y creando desde fuera de la caja. Es un estado en el que expresamos quienes somos y hacemos lo que consideramos adecuado para nosotros. Las piezas de tu vida o de tu carrera encajan, con una sensación muy personal de sentirte completo, de vibrar, de estar vivo.

En un estado de plenitud a menudo hay armonía y también puede existir cuando la vida es complicada, incómoda o llena de desafíos. Algunas personas se sienten plenas cuando menos cosas tienen, cuando la vida es una lucha. Entonces hacen lo que es importante para ellas, cosas que requieren su pasión y compromiso. La paradoja de la plenitud es que es posible tener al mismo tiempo una sensación de paz interior y vivir una lucha exterior.

¿Ya has identificado tus valores? ¿Qué es realmente importante en tu vida?

Carlos Arcusa
Advisor and Executive Coach
www.carlosarcusa.com