Nuestros Saboteadores

Me gusta llamar saboteadores a las voces internas o a las creencias auto-limitantes que nos frenan. Todos tenemos saboteadores, todos tenemos esas voces internas que nos dicen cosas como “no puedes”, “no lo conseguirás”, “cómo te atreves”, “no serás capaz”, “no te lo mereces” y un largo etcétera. Lo positivo que tiene es que nuestros saboteadores nos ayudan a mantener los pies en el suelo, a ser realistas. El problema, en realidad el gran problema, es que a nuestros saboteadores les gusta mantener el ‘status quo’ y no nos permiten hacer muchos cambios en nuestras vidas, no nos permiten crecer todo lo que pudiéramos. Y por regla general, cuanto mayor es el cambio o el desafío que afrontamos más fuertes se vuelven nuestros saboteadores.

Los saboteadores son muy expertos en coger un pedazo de verdad y convertirlo en un muro que nos impide hacer muchas cosas. Y la paradoja es que no se trata de otras personas diciéndonos estas cosas, ¡se trata de nosotros mismos!

Por supuesto que si tomamos riesgos a veces nos equivocamos y el error es un gran aprendizaje. Por otra parte, si no asumimos riesgos y no salimos de nuestra área de confort nunca aprenderemos, nunca creceremos.

Y cómo es posible que esas voces internas sean a menudo más fuertes que nuestros deseos, sueños y creencias? Supongo que es para protegernos de…de qué? Del error? O sea, significa esto que nos protegemos de nuestro propio aprendizaje y crecimiento?…

Por supuesto, yo no soy una excepción y también tengo mis saboteadores. Hace tiempo decidí desafiarlos, hacerles frente y demostrarme que soy más fuerte que ellos. En primer lugar hay que identificarlos, reconocer mis saboteadores. Vaya, que lista tan larga!!! En segundo lugar, cuando aparecen, no te pongas en modo pensar porque en ese terreno son muy fuertes; hablan en voz alta y fácilmente pueden ponerte una trampa. Debes preguntarte sobre lo que te mueve particularmente de hacer ese cambio o tomar esa acción, sobre lo fuerte que es tu compromiso y cuales son los beneficios de tomar esta acción. También debes preguntarte sobre qué valores estás honrando si tomas ese camino y luchas contra tus saboteadores y qué valores estás deshonrando si tus voces internas acaban por frenarte.

Hay algo mucho más fuerte que cualquier saboteador que puedas tener: tú mismo, tus valores, tu corazón. Pregúntate sobre lo que te dice tu corazón. Escúchalo y usa tus valores como luces que te guían. No te conformes, no te rindas y te prometo que vencerás a tus saboteadores. Desaparecerán como las cucarachas que huyen cuando ven la luz…

Carlos Arcusa
Advisor and Executive Coach
www.carlosarcusa.com