Autenticidad en el Liderazgo

El poseer un título y una posición de poder en el trabajo no significa ser un líder. Y también es cierto lo contrario: muchas personas no tienen un título ni una posición de poder y, sin embrago, son capaces de influenciar en los demás, son líderes.

Hay una tendencia a creer que los líderes son autoritarios, fuertes y no muestran señales de debilidad. Afortunadamente, nada más lejos de la realidad. Con el tiempo, la autenticidad y mostrar vulnerabilidad se están convirtiendo en elementos cada vez más importantes en el liderazgo.

La autenticidad en el liderazgo no ocurre porque sí. Empieza con un esfuerzo intencionado por decir lo que crees, lo que piensas. Autenticidad es un proceso continuo de construir conciencia de uno mismo en su totalidad, con sus puntos fuertes y débiles. Como resultado de esta conciencia, las creencias auténticas de las personas, sus valores, principios y su comportamiento se alinean. También significa ser quien dices ser, a un nivel muy profundo. La autenticidad se demuestra básicamente a través de acciones normales y cotidianas y generalmente a través de interacciones personales durante la jornada laboral.

Otro ingrediente de las personas auténticas es ser abiertos; las personas más genuinas, reales y honestas tienden a ser abiertas tanto a sus capacidades como a sus vulnerabilidades, sus fortalezas y sus limitaciones. Demasiada gente sobrevalora lo que no son y minusvalora lo que realmente son. Tener auto-compasión, ser abierto y receptivo a nuestras debilidades, son aspectos importantes de autenticidad. Y es precisamente reconociendo nuestra propia vulnerabilidad y apreciándonos en nuestra totalidad, como podemos tener compasión por los demás.

Los líderes auténticos valoran lo que son, y la conciencia de sus fortalezas y debilidades les permite poner el foco en el equipo y en la organización, no en ellos mismos. Por supuesto, los grandes líderes también tienen su ego, interés en sí mismos y son ambiciosos. Pero normalmente representan algo mayor que ellos mismos y tienen ambición por servir y contribuir.

Liderazgo es más que influenciar e impactar en los otros. Para que los líderes tengan éxito deben ser deliberados e intencionados; tienen una percepción profunda, una visión y tienen el nivel necesario de foco y determinación. Los líderes auténticos demuestran iniciativa, dan ejemplo y honran sus valores. Los mejores líderes muestran sus valores y su ética en su estilo de liderazgo y acciones. Su ética de liderazgo y sus valores deben ser visibles, porque los viven diariamente en sus acciones. Y con ello influyen poderosamente en las acciones de otros y crean confianza. Vivir los valores es una de las herramientas más poderosas disponibles para que puedas liderar e influenciar en los demás. Por lo tanto, identifica tus valores, hónralos todos los días, sé auténtico y no temas mostrar tus debilidades. ¡Simplemente, agradece y valora quien eres!.

Carlos Arcusa
Advisor and Executive Coach
www.carlosarcusa.com